*Una revisión científica examinó más de 300 casos de cáncer tras vacunación con Pfizer y Moderna, aunque advierte que no hay prueba de relación causal.
13 de enero de 2026. — Una revisión científica publicada recientemente en la revista especializada Oncotarget analizó más de 300 casos clínicos de distintos tipos de cáncer que fueron diagnosticados, reaparecieron o progresaron de manera inusual después de la vacunación contra el covid-19 o tras la infección por el virus.
El trabajo revisó 69 publicaciones médicas difundidas entre enero de 2020 y octubre de 2025. De ese total, 66 artículos documentaron más de 300 pacientes en diversos países, además de incluir dos estudios poblacionales de gran escala y un análisis longitudinal que comparó periodos antes y después de la pandemia.
Según los datos recopilados, el 56 % de los casos se presentó tras la vacuna de Pfizer-BioNTech (BNT162b2) y el 25 % después de la de Moderna (mRNA-1273), lo que, de acuerdo con los autores, también refleja que fueron las vacunas más utilizadas a nivel mundial. En total, se reportaron 333 pacientes en 27 países, principalmente con linfomas, leucemias y tumores sólidos como cáncer de mama, pulmón, páncreas, melanoma y glioblastoma.
Estudios poblacionales y hallazgos
Dos investigaciones de gran tamaño —una en Italia con cerca de 300 mil personas y otra en Corea del Sur con alrededor de 8.4 millones— encontraron asociaciones estadísticas entre la vacunación y una mayor incidencia u hospitalización por ciertos tipos de cáncer. No obstante, ambos estudios advirtieron la presencia de factores de confusión, sesgos y limitaciones metodológicas que impiden establecer conclusiones definitivas.
¿Existe una relación directa?
Los investigadores subrayan que una asociación temporal no equivale a una relación causal. En el análisis se discuten posibles mecanismos biológicos —como respuestas inmunológicas transitorias, procesos inflamatorios o cambios en la vigilancia del sistema inmune— que podrían influir en tumores preexistentes o latentes, pero aclaran que estas hipótesis no prueban que las vacunas causen cáncer.
Llamado a más investigación
La revisión concluye que aún existen importantes vacíos de conocimiento y que es necesario realizar estudios de largo plazo que integren datos clínicos, epidemiológicos y moleculares para determinar si la vacunación o la infección por covid-19 pueden estar vinculadas, bajo ciertas condiciones, al desarrollo o progresión de algunos tipos de cáncer.
Los propios autores enfatizan que demostrar una relación directa requiere un nivel de evidencia mucho más alto que la simple coincidencia en el tiempo entre la vacunación y el diagnóstico de la enfermedad.