Seúl, Corea del Sur.– El Tribunal Constitucional de Corea del Sur destituyó oficialmente al presidente Yoon Suk-yeol, tras determinar por unanimidad que violó la Constitución al decretar la ley marcial en diciembre de 2024 sin justificación válida. Esta decisión histórica marca el segundo caso de un presidente surcoreano removido por juicio político.
El fallo se da luego de que Yoon desplegara fuerzas militares para evitar que el Parlamento revocara la medida de emergencia, acción calificada como abuso de poder, sedición y atentado contra los principios democráticos. La gravedad de sus actos ha abierto también un proceso penal en su contra por conspiración para la insurrección, que podría derivar en una condena de cadena perpetua.
Con esta resolución, se activa el mecanismo constitucional para convocar a nuevas elecciones presidenciales en un plazo de 60 días. Mientras tanto, el primer ministro Han Duck-soo asumirá el cargo de manera interina.
El líder opositor Lee Jae-myung, del Partido Demócrata, se perfila como uno de los principales contendientes en la carrera por la presidencia, según encuestas recientes. Analistas señalan que la crisis política ha polarizado a la población surcoreana, afectado la estabilidad institucional y generado tensiones diplomáticas, particularmente con Estados Unidos.
Este episodio recuerda la destitución de la expresidenta Park Geun-hye en 2017 por corrupción, lo que evidencia la fortaleza del sistema judicial surcoreano frente a las crisis del poder ejecutivo. La nación asiática entra ahora en una etapa crítica de transición política con la mirada puesta en restaurar la confianza ciudadana y la estabilidad democrática.