*A 41 años del sismo de 1985, los Topos mantienen su misión de rescate en México y otros países, llevando ayuda a comunidades afectadas por desastres.
Ciudad de México.- Este 19 de septiembre, mientras México recuerda a las víctimas de los terremotos que marcaron la historia del país, también se reconoce la labor de quienes, desde aquel día de 1985, hicieron del rescate una misión de vida: los Topos.
La historia comenzó la mañana del 19 de septiembre de 1985, cuando un terremoto de magnitud 8.1 golpeó a la Ciudad de México y dejó una enorme cantidad de edificios colapsados y personas atrapadas entre los escombros.
En medio de la emergencia, ciudadanos se organizaron para buscar sobrevivientes. Entre ellos estuvo Héctor Méndez, quien posteriormente sería conocido como “El Topo Mayor” y quien, de acuerdo con su propio testimonio, acudió a Tlatelolco para buscar a su hermano y terminó incorporándose a las labores de rescate.
A los voluntarios que se internaban entre los escombros para buscar personas con vida comenzaron a llamarlos “Topos”. Aquella organización ciudadana se convirtió con el paso de los años en grupos especializados de búsqueda y rescate. La Brigada de Rescate Topos Tlaltelolco A.C. quedó constituida legalmente en febrero de 1986.
De México para el mundo
Lo que nació como una respuesta ciudadana ante una de las mayores tragedias de México terminó convirtiéndose en una labor que cruzó fronteras.
Durante estas cuatro décadas, brigadas de Topos han participado en emergencias provocadas por terremotos, tsunamis y otros desastres en distintos países.
Entre sus misiones internacionales se encuentran Taiwán en 1999; China en 2008; Haití y Chile en 2010; Japón en 2011; Nepal en 2015; Indonesia y Turquía, entre otros destinos. En Turquía, después del terremoto de 2023, las labores de los Topos Tlatelolco se prolongaron durante meses.

Más recientemente, durante junio y julio de 2026, integrantes de Topos Tlatelolco se trasladaron a Venezuela, donde participaron en labores de evaluación estructural, mitigación de riesgos y recuperación humanitaria después de una serie de sismos.
Y la historia de Héctor Méndez también está ligada a una de las tragedias más recordadas de Estados Unidos: los atentados del 11 de septiembre de 2001. Este septiembre de 2026, el llamado “Topo Mayor” regresó a la Zona Cero de Nueva York para participar en la conmemoración por los 25 años de aquellos ataques.

Una historia que comenzó entre los escombros
Para los Topos, el 19 de septiembre no es solamente una fecha en el calendario. Es el recuerdo de una tragedia, pero también del momento en que ciudadanos comunes decidieron organizarse para ayudar a otros.
La propia organización explica que los terremotos de 1985 marcaron también el nacimiento de distintos grupos especializados de rescate y contribuyeron al desarrollo de una nueva cultura de protección civil en México.
Este 19 de septiembre de 2026, a 41 años de aquella emergencia, los Topos mantienen activa esa vocación de servicio. La conmemoración recuerda a quienes perdieron la vida en 1985, pero también a quienes se metieron entre toneladas de concreto, polvo y fierros retorcidos con una esperanza: encontrar a alguien con vida.
Porque de aquel terremoto nació una de las historias de solidaridad más reconocidas de México: una historia que comenzó en las calles de una ciudad devastada y que, cuatro décadas después, continúa llegando a otros lugares del mundo cuando la tierra vuelve a sacudirlo todo.