*En el marco del Día Internacional de la Mujer, la fundadora de La Galáctica comparte una historia de lucha, pasión y resistencia dentro del mundo sonidero.
En un ambiente tradicionalmente dominado por hombres, Daniela Cortés ha logrado abrirse camino como fundadora del sonidero “La Galáctica”, convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia dentro de la cultura musical popular en México. Su historia refleja el esfuerzo y la pasión con los que muchas mujeres han enfrentado el machismo para ocupar un lugar en la escena sonidera.
La llamada cultura sonidera, muy arraigada en zonas urbanas de México —especialmente en la Ciudad de México—, se caracteriza por los bailes callejeros donde los sonideros mezclan cumbia, salsa y otros ritmos tropicales, animando al público con saludos y dedicatorias a través del micrófono. Durante décadas, este movimiento estuvo dominado casi exclusivamente por hombres, lo que dificultó la participación femenina.
En este contexto, Daniela Cortés decidió crear su propio proyecto musical: La Galáctica. Desde ahí ha impulsado presentaciones, eventos y espacios de convivencia donde la música tropical reúne a distintas generaciones de bailarines y seguidores del movimiento sonidero. Su trabajo no solo se enfoca en la selección musical, sino también en la interacción con el público, uno de los elementos más importantes de este tipo de espectáculos.
El camino no ha sido sencillo. Como muchas mujeres dentro del movimiento, Daniela ha tenido que demostrar su talento y capacidad técnica en un entorno donde aún persisten estereotipos de género. Sin embargo, su presencia también forma parte de un cambio más amplio que busca visibilizar a las mujeres en esta tradición musical. Colectivos como Musas Sonideras han contribuido a abrir espacios y fortalecer la participación femenina en la escena.
Hoy, la historia de Daniela Cortés se suma a la de muchas mujeres que transforman la cultura popular desde sus propios espacios. En el marco del Día Internacional de la Mujer, su trayectoria invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer el trabajo femenino en ámbitos donde históricamente ha sido invisibilizado.
Con “La Galáctica”, Daniela no solo hace sonar la música: también envía un mensaje de resistencia, talento y determinación para las nuevas generaciones de mujeres que buscan abrirse paso en el mundo sonidero.