*Encuesta del CISO BUAP revela 64% de aceptación al Cablebús, pese a entorno digital con predominio de mensajes negativos.
Puebla, Pue.-Líneas editoriales contrarias a la 4T y un entorno digital negativo sobrerrepresentado al positivo, nada pudieron hacer ante el 64% de aceptación entre los poblanos, ante el Proyecto del Cablebús, con amplio reconocimiento a sus ventajas como sistema de transporte, según confirma encuesta del CISO – BUAP.
La discusión pública sobre el Cablebús en Puebla evidencia una diferencia marcada entre la percepción ciudadana directa y el ambiente que se refleja en redes sociales. Mientras la encuesta más reciente del CISO de la BUAP reporta una mayoría que ve favorablemente el proyecto o muestra disposición a conocerlo, en plataformas digitales predominan mensajes críticos, lo que apunta a una narrativa que no necesariamente coincide con la opinión general.
Los datos demoscópicos indican que una parte considerable de la población reconoce posibles beneficios en movilidad, conectividad y modernización del transporte. Este tipo de estudios, al aplicarse con metodologías estructuradas, tiende a captar opiniones más equilibradas y menos influenciadas por confrontaciones políticas o dinámicas digitales.
Por otro lado, el monitoreo de redes sociales revela que el sentimiento negativo tiene mayor visibilidad, impulsado principalmente por cuentas muy activas, perfiles con posturas políticas definidas y espacios informativos con líneas críticas hacia proyectos asociados a la 4T. Este comportamiento responde a patrones donde grupos minoritarios, pero constantes, logran posicionar sus mensajes mediante volumen y repetición.
Además, se identifica que buena parte de los contenidos negativos proviene de actores específicos como generadores de opinión política o páginas con enfoque polarizante, más que de ciudadanos expresando inquietudes cotidianas. En estos casos, se priorizan temas como impacto ambiental, costos o dudas técnicas para encuadrar la conversación.
El análisis también muestra que muchos de los mensajes críticos no se originan en zonas directamente involucradas en el proyecto, sino en comunidades digitales más amplias, incluso fuera del área de influencia o del país, lo que sugiere dinámicas de amplificación más que reacciones locales directas.
En conjunto, estos elementos permiten observar que la discusión sobre el Cablebús no enfrenta un rechazo mayoritario en la población, sino una disputa en el terreno digital, donde la construcción de percepciones juega un papel central. El desafío, por tanto, se concentra en equilibrar la narrativa pública frente a un entorno en línea que puede magnificar posturas críticas por encima del sentir ciudadano.