Santa Catarina Tlaltempan, Pue.- Habitantes de Santa Catarina Tlaltempan, Puebla, tomaron las instalaciones de la Presidencia Municipal para exigir la revocación de mandato del alcalde Javier de los Santos Rosas y la separación del cargo de la síndica Susana González Peláez, a quienes señalan por presuntos abusos, amenazas y malos tratos hacia la población.
La protesta comenzó durante la mañana del jueves 5 de noviembre, cuando alrededor de 100 pobladores se congregaron en el inmueble antes de la llegada de los trabajadores del Ayuntamiento. Los inconformes anunciaron que mantendrían tomadas las instalaciones por tiempo indefinido y organizarían guardias para evitar que fueran liberadas.
Denuncian amenazas y retiro de apoyos sociales
Entre los señalamientos contra las autoridades municipales se encuentran presuntas amenazas, agresiones verbales y actitudes intimidatorias que, de acuerdo con los habitantes, han provocado tensión y división en la comunidad.
Uno de los acontecimientos que habría intensificado el conflicto ocurrió el miércoles 4 de noviembre, cuando el presidente municipal presuntamente amenazó a jóvenes que jugaban voleibol en la plaza de la localidad, entre ellos menores de edad.
Además, los manifestantes acusaron que se habrían retirado apoyos alimentarios a personas que cuestionan la administración municipal o expresan críticas en redes sociales.
A estas inconformidades se sumaron denuncias por una presunta distribución inequitativa de programas sociales, falta de obra pública y posibles sobrecostos en proyectos del municipio.
Piden intervención del Congreso de Puebla
Como parte de sus acciones, los pobladores elaboraron un documento dirigido al Congreso del Estado de Puebla para solicitar la revocación del mandato del alcalde y la separación de la síndica municipal.
También plantearon reunir firmas ciudadanas para respaldar su petición y buscar que las autoridades estatales intervengan en el conflicto.
Ante la protesta, el delegado de Gobernación, Nelson Hernández Santos, acudió a la comunidad para atender las inconformidades y establecer comunicación con los habitantes.
Sin embargo, hasta los reportes del jueves, los pobladores mantenían la ocupación de la Presidencia Municipal y no se había informado de un acuerdo para liberar el inmueble.
Hasta el momento, las acusaciones de los manifestantes no han sido acreditadas oficialmente y tampoco se había dado a conocer una respuesta pública del alcalde Javier de los Santos Rosas o de la síndica Susana González Peláez.