Historias reales entre fieltro y luces navideñas

Detrás de muñecos de nieve, renos y nochebuenas se ocultan una mujer que realiza manualidades y el amigo de una pintora que tienen grandes necesidades que sobrepasan la fantasía.

Por: Fernanda Ontiveros
6:06 am - Miércoles, 6 Dic 2017

Cerca de 80 comerciantes han comenzado la venta de artículos navideños en el corredor artesanal que se ubica a las afueras del CENHCH.

Todos los días miles de personas pasan por el lugar y se detienen a comprar flores de Nochebuena, figuras de fieltro para el pino de Navidad, luces de colores y esferas.

Sin embargo detrás de cada comerciante que vende alegría, sonrisas y fantasía se ocultan historias llenas de grandes necesidades y sacrificios que nadie pregunta ni imagina.

Como en el caso de Valentina, una mujer que tiene que cuidar de su puesto e incluso se queda a dormir en él porque el traslado diario a su casa sería complicado y sus ganancias se convertirían en pérdidas.

Ella vive en Mendizábal y junto con su familia compuesta por su esposo y 5 hijos ha decidido poner en práctica sus conocimientos en manualidades y ofrecer figuras de fieltro para adornar las casas en la temporada navideña.

Pese a que Valentina y su familia son originarios de Córdoba, tuvieron que mudarse a Mendizábal para facilitar los estudios de sus hijos y cada día trabajan en la venta de sus artículos para que puedan solventar sus necesidades.

En otro caso don Roberto, quien padece una discapacidad, vence su batalla diaria ayudandole a una amiga pintora a dar a conocer y comerciar su talento.

La conoció hace 3 años y ella confiando en sus capacidades de comerciante, le buscó un puesto, le dio 40 cuadros, 20 de ellas de temática navideña, y le pidió que se dedicara a la venta de éstos.

Las ganas y el impetú de salir avante, permiten a don Roberto estar hasta el 24 de Diciembre ofreciendo las pinturas en el Corredor artesanal que inició desde el 20 de Noviembre.

Cabe señalar que él además se dedica a la venta de artesanías de madera en el Tianguis de Analco el resto del año, por lo que la silla de ruedas en la que se encuentra, no le imposibilita trabajar.