Con respeto, admiración y reconocimiento despiden al paramédico

Daniel fue despedido por sus compañeros, amigos y familiares en las instalaciones de Rescate.

Por: Odilón Larios
7:54 am - Martes, 13 Feb 2018

Paramédicos de Rescate y elementos de Protección Civil Municipal, quienes durante más de dos décadas compartieron la noble labor de salvar vidas con el Técnico en Urgencias Médicas Francisco Daniel Chávez Téllez, fueron los encargados de encabezar el homenaje que le rindieron en las instalaciones de Rescate en la ciudad de Puebla. Dani o El Flaco, como le llamaban los amigos, en este último adiós tuvo el pleno reconocimiento, cariño y respeto, por parte de sus compañeros, amigos y familiares.

Dani, El Flaco, fue recordado como alguien muy respetuoso y trabajador: “Siempre salía de una chamba y se iba a la otra”, dijo uno de sus compañeros de Protección Civil, quien además lo recordó como alguien incansable y siempre presto para ayudar.

En ese aspecto, su esposa y ahora viuda, Verónica Vázquez, recordó que para Dani siempre estaba primero su responsabilidad y su vocación de servicio: “Nunca faltaba a trabajar, con calentura o enfermo siempre se iba a la chamba”.

Siempre salía a prisa al recibir una llamada de auxilio, recordaron sus compañeros: “Cuando recibía una llamada de auxilio, Daniel no perdía tiempo se montaba en la ambulancia o en la camioneta de Protección Civil y salía de inmediata para llegar a tiempo y salvar vidas, por eso algunas veces ni siquiera pedía autorización a los superiores, porque tenía en claro que su misión era salvar vidas”.

Este lunes sus compañeros de Rescate y Protección Civil se dieron cita en las instalaciones de la primera de las corporaciones mencionadas, para rendir un homenaje póstumo, reconocer la noble labor que realizó y dar el último adiós a Daniel.

Familiares y amigos no escatimaron en palabras de admiración y reconocimiento hacia Daniel, quien contaba con 52 años. Dejó tres hijos pequeños, una de 7 años, uno de 12 y el último de 15 años.

Después del homenaje un cortejo fúnebre lo acompañó hasta un panteón en Sanctorum, Cuautlancingo, donde descansará por la eternidad. Su esposa dijo que quiere “que lo recuerden con todo su corazón, que en cada servicio se acuerden que él va con ellos, ellos no van solos”.