Ciudad de México.– Una vez más, el policía Fernando Rosales Porras, elemento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, protagonizó una intervención que fue reconocida por su vocación de servicio, luego de ayudar a una mujer que entró en labor de parto mientras viajaba en un vehículo solicitado mediante una aplicación.
Los hechos ocurrieron en la alcaldía Iztacalco, cuando el conductor del automóvil pidió apoyo a policías debido a que la pasajera comenzó a presentar fuertes contracciones.
Ante la emergencia, el chofer se puso nervioso y aseguró que no podía continuar manejando. Sin pensarlo, el oficial Fernando Rosales subió al vehículo, tomó el volante y comenzó el traslado de la mujer hacia un hospital.
La intervención resultó oportuna y permitió que la futura madre recibiera atención médica. Finalmente, el bebé nació sano y sin complicaciones.
El caso volvió a poner en el centro de la atención la trayectoria de Rosales Porras, quien ya ha participado en otras situaciones de emergencia en las que su intervención fue determinante.
De una inundación a un rescate
Una de las actuaciones que marcó la trayectoria del policía ocurrió en mayo de 2025, durante una fuerte inundación registrada en la zona de Canal de Río Churubusco y Eje 1 Norte.
En aquella ocasión, Rosales Porras ingresó a una zona inundada para auxiliar a automovilistas que habían quedado atrapados en sus vehículos.
Su actuación fue reconocida por las autoridades capitalinas y posteriormente recibió un ascenso de grado por su intervención.

También evitó una posible tragedia
El pasado 27 de mayo de 2026, el uniformado volvió a intervenir en una situación de alto riesgo, esta vez sobre Calzada Ignacio Zaragoza.
Una mujer se encontraba en un puente peatonal y existía el riesgo de que se lanzara hacia las vías del Metro. Rosales Porras participó en las labores para persuadirla y evitar que atentara contra su vida.
La emergencia fue controlada y la mujer recibió la atención correspondiente.

Ahora, el nacimiento de un bebé
A estos antecedentes se suma ahora una historia con un desenlace completamente distinto. En esta ocasión, la emergencia no consistió en evitar una tragedia, sino en ayudar a que una madre llegara a tiempo para recibir atención médica.
La imagen del policía tomando el volante del vehículo de aplicación para trasladar a la mujer se convirtió nuevamente en una muestra de cómo la labor de los elementos de seguridad puede ir más allá de sus funciones habituales.
Fernando Rosales Porras ha quedado así vinculado a distintas historias de auxilio en la Ciudad de México: desde personas atrapadas durante una inundación, hasta la intervención ante una situación de riesgo y ahora el apoyo a una mujer durante el nacimiento de su bebé.
Tres emergencias distintas, pero una misma constante: estar ahí cuando alguien necesita ayuda.